domingo, 16 de octubre de 2016

SALTOS DEL NANSA





ENBALSE DE LA COHILLA EN EL VALLE DE POLACIONES
Como vengo haciendo desde hace un tiempo, hoy quiero dar salida a otro de los artículos que hace unos años había publicado en un medio escrito, pero que ahora, y a través de estas nuevas tecnologías pueden tener mucha mas difusión, pueden llegar a muchos mas lectores.
Fue uno de mis primeros artículos, y quise dedicárselo a una importante empresa, que hace ya muchos años nos cambió la vida a los habitantes de toda la zona del Nansa. Esta empresa fue, (sigue siéndolo todavía,)  Saltos del Nansa.

Como el reportaje creo que es bastante explicativo, no me voy a extender en ningún preámbulo, todo lo que pude recabar de personas que vivieron aquellos años de sus comienzos, me han dado los suficientes datos para que el lector se pueda hacer una idea de cómo fueron sus principios, los primeros años de su andadura, y los muchos beneficios que reportó para nuestros pueblos. También los recuerdos y anécdotas de muchas de estas gentes que de un modo u otro vivió en aquellos comienzos, y que seguramente contribuyeron en su construcción.
             Paso pues a transcribir el relato, tal como se publicó en su día
                SALTOS DEL NANSA;  LA EMPRESA QUE CAMBIÓ LA VIDA DE UNA COMARCA.              
Hace tiempo que dan vueltas en mi memoria, recuerdos que forman parte de lo que fue la vida en nuestra comarca. Son retazos de vivencias que escuchaba contar a la gente de nuestro entorno, recuerdos de personas que vivieron entre nosotros, no necesariamente de nuestra familia, ni siquiera de nuestro pueblo, pero que por una u otra razón formaron parte de él, que trabajaron en nuestra comarca, y que le dieron vida. Que se integraron, algunos durante muchos años, y que aquí fueron felices unas veces, y otras tendrían malos ratos y preocupaciones, pues en un tiempo dilatado puede pasar de todo.
Esta comarca nuestra del Valle del Nansa, fue rica en acontecimientos, en una posguerra en la que tuvieron que remodelarse muchas cosas. De esa posguerra quedaron algunos resentimientos, pero también muchas ganas de encontrar sosiego y trabajo, también ganas de encontrar un punto medio de reconciliación, de poder convivir como lo que somos buenos vecinos, incluso familiares, de poder preguntar con franqueza por la salud de esos vecinos, y desearles, y que te deseen, que todo te marche bien en la vida, al fin y al cabo poco o nada se medra con el mal ajeno. Esta reflexión puede parecer bastante idealista, pero me quedo con ella. Pues bien, de aquellos años de la posguerra,  por aquí pasaron muchas gentes de muchos puntos de nuestra nación.  En nuestro rio Nansa se proyectó  y se llevó a cabo, la construcción de una empresa a la que todos conocemos, como “Saltos del Nansa.”
Esta obra, en la que en sus inicios yo aún no había nacido, creo que fue el acontecimiento mas importante de nuestra comarca, y asociada a esta empresa se movió la vida de estos pueblos, desde donde el rio Nansa tiene  su presa mas importante, en el valle de Polaciones, “La Cohilla,” hasta la desembocadura del mismo en el mar, en la bocana de Tinamenor,  en el pueblo de Muñorrodero.


Las obras proyectadas de esta importante empresa, atrajeron multitud de trabajadores, unos especializados, y otros como obreros de base. Fue una empresa larga en el tiempo, y costosa en su construcción, pues por la orografía de su recorrido su trabajo fue titánico, sobre todo si se piensa en los años de su construcción, donde la maquinaria que se empleaba era muy rudimentaria.  Todavía hoy, yo que soy de esta zona, de pequeños valles y grandes montañas, siento como se me encoje el corazón cuando contemplo esa mole de hormigón que contiene almacenada tras su dique, las aguas embalsadas de la presa de la Cohilla. 
  Cuando subiendo la serpenteante carretera, que se va enroscando en las laderas de los peñascos mas altos, en un intento del más difícil todavía, alcanzar a través de tremendas rampas, y túneles horadados en sus peñas, llegar al valle que embalsa sus aguas, con la misma satisfacción que debe sentir el corredor de fondo cuando llega a la meta. Pero mientras tanto, y contemplando ese paisaje de brutal belleza, acuden a mi memoria lo que oí contar en mi pueblo de Celis, a las personas que convivieron con muchos de estos trabajadores que aquí acudieron. Llegaban muchos de ellos con sus familias, pues su contratación para estas empresas era para largo.



Algunas de esas familias, con el tiempo se afincaron entre nosotros, unos por que se sentían aquí totalmente integrados, y otros por que formaron su propia familia con algunas muchachas de la zona, y decidieron empezar aquí su nueva vida.
Con los hijos de estas familias convivimos los hijos de las del pueblo, fuimos juntos a la escuela, hicieron su primera comunión con nosotros, y a medida que pasaban los años, también fuimos “moceando” juntos.
Cierto es que al final algunas de estas familias,( tal vez buscando otro mejor porvenir para sus hijos) volvieron a sus provincias de origen cuando ya sus hijos se fueron haciendo mayores, aunque por las cartas que estos compañeros de juegos nos mandaban, quizás ese porvenir lo habrían encontrado mucho mejor en esta tierra, al fin y al cabo era su tierra, era el único lugar verdadero que habían conocido, pues por las circunstancias de vida de sus padres, aquí habían nacido.


Pasados los años, y finalizándose esta gran obra, otros muchos marcharían para sus lugares de origen, pues entre tanta gente como esta empresa movilizó, los había que en esos lugares estaban sus raíces, y también les esperaban las familias que allí habían dejado,  y otros muchos a seguir su vida itinerante en otras empresas.
Otra de las anécdotas de la empresa  Saltos del Nansa, fue los muchos presos que finalizada la guerra, los ocupaban como mano de obra. Esta es quizás la parte mas criticable que con los años se le pudo hacer a esta empresa, que por otro lado, solo muchos beneficios y bienestar dio a nuestro Municipio. Esa mano de obra se decía, rebajaba las condenas de estos presos por trabajos prestados. 

Claro que esa era la excusa, puesto que a esas personas ( presos políticos en su mayoría) solo se les daba esa opción, si querían que sus años en las cárceles, pasada la guerra, se viesen conmutados por esos trabajos, eran presos sí, pero,- sin jamás justificar si algunos llegaron a cometer delitos condenables,- no había excusa para que estas personas fuesen una mano de obra, que no tenía ninguna remuneración, tampoco ninguna seguridad, y a la que no se les daba opción a negarse a hacerlo, claro que al decir de algunos de estos presos, la única ventaja era que entre tanta gente especializada, por lo menos algunos aprendieron un oficio con el que mas adelante se ganaron la vida, pero eso sería una ventaja solo colateral.
 Hablando con algunas de las personas que vivieron aquellos años, recuerdan los estruendos, terribles que retumbaban, cuando las cargas de dinamita volaba los peñascos en los que se horadaban los túneles para el canal. También recuerdan un trágico acontecimiento sucedido en aquellos días, cuando un capataz perdió la vida en el estallido de una de esas cargas de dinamita, cuando en un tremendo descuido, en una persona de gran eficiencia como era este hombre, la dinamita hizo explosión sin darle tiempo a salir del túnel donde estaba colocada, precisamente bajo su supervisión.

Haciendo un poco de historia, este capataz, había llegado aquí junto con su familia para trabajar en esta obra, y como muchos otros, había alquilado una casa, que a veces se las proporcionaba la misma empresa. Era una persona muy querida y respetada en el pueblo, porque al decir de sus obreros, tenía una gran humanidad. Hoy en día se recuerda el drama que este hombre sufría en su propia familia, su mujer según se recuerda era una excelente persona, muy amable y educada, pero padecía unos tremendos ataques de esquizofrenia, en los que llegaba a perder totalmente la razón, llegando a maltratar a su único hijo, incluso a su marido. 


  Lo del hijo era mucho mas tremendo, puesto que esta mujer, pasados aquellos accesos, se sabe que quería a su hijo con toda su alma, lo cual para ella tenía que ser mucho mas doloroso, pues era por lo demás un niño de corta edad, y al que su padre no siempre se encontraba cerca para poder defenderlo. Eran tiempos en los que las soluciones a estos dramas familiares, no resultaban fáciles de resolver, y por supuesto tampoco nadie se atrevía a involucrarse en un problema familiar de esa complejidad. Eran otros años y otras circunstancias por supuesto, hoy día todo eso habría tenido una mas fácil solución. También la desgraciada muerte de este hombre dio pie a otras especulaciones, pero eso solo el alma de las personas que lo sufrieron tendrían la clave de ello. Lo que si dejó  en todas las personas que le conocieron, y que todavía le recuerdan, fue un gran sentimiento de pesar.
 Otro de los mejores recuerdos que me cuentan, (sobre todo las mujeres) era como los presos que estaban acuartelados en unos barracones, edificados para ese fin, en el barrio de La Molina, cercano a Celis, entre los pueblos de Celucos y Riclones, y que desempeñaban el trabajo de mano de obra durante el tiempo que duraron las obras de esta empresa.
Dentro de las pocas libertades que seguramente tendrían estos presos, estos( me cuentan estas mujeres) podían acudir a las romerías locales cercanas, algunos –me siguen contando,- llegaron a echarse novias por la zona,¡¡ Eran muy guapos!! Me comentan, y no creas que las muchachas les hacíamos ascos, solían ser gente bastante preparada, y tenían su educación, y desde luego “labia” no les faltaba
Estas muchachas de las que hablo, y que me dan esta información, hoy pasan muy de largo de los ochenta, sin embargo me llama la atención lo muy lúcido de estos recuerdos. Como digo estos presos podían acudir a las romerías cercanas, pero sobre todo en el pueblo de Celis al tener el baile dominguero en el Salón de Jesús el “Pasiego”, sería donde mas oportunidades tendrían de contactar con la juventud del pueblo, entre los que según creo se forjaron algunas amistades, y algunos noviazgos, que por lo visto no llegaron a mas.  Amistades que también se forjaron entre los propios trabajadores contratados para la construcción de las obras, pues al parecer dentro de que eran presos, se relacionaban con la gente con la mayor naturalidad.


No todos eran presos políticos, también los había que cumplían penas por delitos de sangre u otras fechorías, claro que en ese tiempo,  y para un régimen impuesto dictatorialmente, esas autoridades daban menos importancia a estos presos que a los otros. Lo que si era cierto es que estos presos- según me cuentan- nunca estuvieron muy bien vistos entre las gentes del pueblo, y aunque nadie se quisiera meter en valoraciones, a los presos políticos no se les miraba mal, mientras que con los otros siempre se tenía mas prevención.
Y así fueron pasando los años, y con ellos la empresa Saltos del Nansa empezó su andadura. Fueron años de trabajo y prosperidad para los Municipios por los que transcurrió. Sus empleados, la gran mayoría, hijos de estos pueblos, tenían un trabajo cómodo y seguro. Fue una empresa muy paternalista, y como tal siempre dio muchos incentivos a sus empleados. Estos incentivos, bien es cierto que hacía tener a sus empleados en una gran dependencia. Sus horarios de asueto, así como los vacacionales, podían ser interrumpidos sin que nadie protestase. Su Ingeniero jefe mantenía un estrecho contacto con los jefes y directivos de cada central, y estos a su vez lo tenían con sus empleados
 Esto hoy puede resultar chocante, tener una dependencia tan grande de esta empresa que casi regia sus vidas. Sin embargo cualquier trabajador habría cambiado gustosamente cualquier otro trabajo por cualquiera de uno de estos empleados de Saltos del Nansa, y si no que se lo pregunten a los que trabajaban en las minas de la Florida, o en tantos otros que tenían que buscarse la vida fuera de su entorno. La seguridad que tenían los obreros de esta empresa, era algo que la mayoría habrían cambiado con los ojos cerrados.
Pero en la vida todo tiene un principio y un final.


 Después de muchos años de gran auge, en los que la plantilla llegó a tener cientos de empleados, entre jefes, directivos, capataces, y trabajadores de base, la situación fue –al principio poco a poco – estancándose a medida que pasaban los años. En los primeros años de su andadura, los empleados que se iban jubilando, eran reemplazados, por sus hijos, pues siempre se les dio a estos  mucha prioridad. También pasarían muchos años en que los incentivos con los que la empresa favorecía a sus empleados, serian la envidia de cualquier otro trabajador, y esto cualquiera lo podía constatar. Por aquel entonces se hizo famoso el dicho de la gente, ”Los obreros del Nansa son los únicos que acuden al trabajo con pantalón de vestir  y zapatos”. Yo recuerdo oírle decir a mis abuelos, ¡da gusto ver como visten, si parece que van a la oficina!
Asociadas a esta empresa, aunque no perteneciésemos a ella, los vecinos de estos pueblos, también disfrutamos de algunas estupendas ventajas¡¡ Quien, con cierta edad, no recuerda la maravillosa cabalgata que tan felices nos hicieron a los que entonces éramos unos niños, y por supuesto también a nuestros padres, al ver la ilusión reflejada en los ojos de sus hijos. Aquellos padres seguramente no podían costearnos grandes regalos, pero los pocos que  pudieran dejarnos los Reyes Magos aquella noche, habían ido precedidos de una cabalgata llena de luz y colorido, y sobre todo nos hacían soñar con un mundo muy bonito de ilusión, y esto era un regalo que todas las familias del pueblo se lo teníamos que agradecer a la generosidad de la empresa Saltos del Nansa, que era quien la costeaba y organizaba.


Había otras importantes ventajas que costeaba para todos, como excursiones, exposiciones…A sus empleados por supuesto muchas mas… como electricidad gratuita, pagarles los estudios a los hijos hasta incluso acabada la carrera, si es que valían para ello,  pagarles clases particulares, ayudas para compras de viviendas o para hacer reparaciones en ellas… etc etc.
Otro de los logros que nos proporciono esta empresa a los vecinos de Celis, fue cedernos durante muchos años los domingos por la tarde, un espacio de la sala de máquinas de la central, en la que se instalaba un proyector y una gran pantalla, por la que se pasaban las películas mas actuales, y otras que no lo eran tanto, pero que casi siempre eran grandes películas, y que entre la mucha gente que acudíamos a verlas, eran recibidas como una de las mejores novedades, que podíamos disfrutar en nuestro pueblo. Este era para nosotros un gran orgullo, el orgullo de tener cine en nuestro pueblo.

 Este local, dio mucha modernidad a toda la juventud  de entonces, pues era donde además se daban  cita esta misma juventud, para compartir, unos buenos ratos en las tardes domingueras, y así tener la opción de poder escoger entre quedarse en el baile del salón del “Pasiego”, u optar por pasar una tarde de cine. La demás gente también encontramos en este lugar una forma de grato entretenimiento, pues además de la chavalería,  las personas mas mayores, así como los que éramos unos críos, encontrábamos en este cine la forma de conocer, a través de las películas que se pasaban, unos mundos y unas historias que nunca de otro modo habríamos conocido, hay que tener en cuenta que en aquellos años todavía nadie podía imaginarse la gran revolución que supondrían los aparatos televisivos.
Hay que decir que a pesar de que fueron años muy trabajados en casi todas las familias del pueblo, también en otro sentido Celis fue un pueblo sumamente beneficiado en otros aspectos.  Las minas de la florida, y esta misma empresa de Saltos del Nansa, dieron mucha vida laboral a nuestros pueblos, sobre todo a los de la cuenca media y alta de Nansa. En las minas los trabajos fueron mas repartidos, pues además de los valles del Nansa, favorecieron mucho a los Municipios de Valdáliga, y creo que también las hubo en el de Alfoz de Lloredo, y por supuesto en el municipio vecino de Herrerias.

  Este al igual que el nuestro de Rionansa, en su misma cuenca.  Este auge en el trabajo, unido a que la familia de un comerciante con mucho empuje, como fue Jesús el Pasiego, fomentaron  con un estupendo salón de baile, la afluencia de numerosas personas ( sobre todo juventud)  hacia este pueblo. Esto completado con que dicho comercio fuese un importante lugar donde todas las gentes del Concejo,- y muchas de los pueblos vecinos,- encontrasen en esta tienda un gran surtido de cualquier necesidad, y  también el que este mismo comercio contase con un bar, el cual, al estar situado frente al salón del baile, le daba al pueblo mucho mas movimiento, y también una cierta categoría, y desde luego fue el punto de partida para que Celis fuese considerado como uno de los mas importantes puntos de encuentro desde muchos lugares de la provincia.

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CASA CENTRAL DE LA LASTRA
Hay que tener en cuenta que todo esto, también se debió a otros dos bares que también tuvieron muchísimos parroquianos de todos estos lugares. Como he dicho en otras ocasiones, el salón del baile de los domingos en Celis fue un gran fenómeno de reunión para toda clase de gentes durante muchas décadas,¡ quedamos muchas personas que recordamos esos tiempos con una gran nostalgia!
Todo esto que parece apartarse un poco de lo que es el relato en sí, no lo es tanto, pues las dos historias de lo que fue la vida en aquellos años, corren de forma paralela. Todo formó parte de aquel desarrollo que duró unas cuantas décadas, y será muy difícil que un fenómeno como aquel se pueda volver a repetir en nuestros pueblos, sobre todo de la gran importancia y duración en el tiempo que aquello tuvo.

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CASA CENTRAL DE ROZADIO
Pero el tiempo fue pasando, el estancamiento de esta empresa en lo que a trabajadores se refiere, fue dando paso a una caída paulatina, y a unas restricciones muy importantes en las contrataciones, pues ya estas se hacían con cuentagotas. Las jubilaciones ya no se reemplazaban con los hijos de los empleados, las nuevas tecnologías fueron supliendo poco a poco la mayor parte de la mano de obra, las centrales se comunicaban entre si electrónicamente, y los imprevistos y averías que pudieran surgir, y que antes necesitaban de la mano de obra de algún empleado para solventarla, ahora se ha hacían con mandos a distancia, o contratando técnicos que lo arreglaban sin que necesariamente tengan que pertenecer a la empresa.
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CASA CENTRAL DE TRASCUDIA
 Y no es que Saltos del Nansa haya ido a menos, pero ya no era aquella empresa familiar y paternalista de sus inicios y que durante décadas conservaba los mismos empleados y sus familiares. Con el tiempo¡¡Quien lo iba a decir!! Estos empleados que todavía había en plantilla, tuvieron que exigir a la empresa, un convenio regulador para poder tener derecho a una jubilación aceptable. Lo cierto era que durante el periodo de vida laboral, estos empleados tenían unas grandes ventajas, como las que ya he enumerado, pero al decir de varios de estos mismos empleados, la prima del seguro  en el tiempo de la jubilación, era muy escasa, y claro, estos una vez jubilados, y ya sin muchos de los incentivos que disfrutaban en el periodo de trabajo, la nómina que les quedaba era muy insuficiente.
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OTRA VISTA DE LA CASA CENTRAL DE TRASCUDIA
 La empresa no se tomó muy bien las quejas de sus empleados, y a pesar de las reuniones para acercar posturas, parece ser que no llegaban a ningún acuerdo, y lo que parecería impensable ni en los mejores sueños de estos empleados unos cuantos años cuantos antes, se produjo, los empleados que quedaban en plantilla, la llevaron a una huelga para defender aquello a lo que creían que tenían todo el derecho, y después de un tira y afloja al final consiguieron que se aprobase un importante convenio colectivo, que mejoró sustancialmente las jubilaciones de estos trabajadores.
Hoy Saltos del Nansa es una empresa que conserva su logotipo, su inicial seña de identidad por la que siempre será reconocida y recordada, sobre todo en la zona a la que tanto protagonismo le dio, pero cierto es que ya amarrada a otra empresa hidroeléctrica mucho mas potente con la que ahora sigue su caminar. Son nuevos tiempos, los hogares tienen mas demanda de electricidad, el desarrollo de los últimos años, en los que han ido surgiendo otros negocios y algunas pequeñas empresas, como talleres restaurantes, o cualquiera otra forma de trabajos, requieren una mayor demanda de esa fuerza energética, los electrodomésticos de todas clases que hoy disfrutan las familias…

ANTIGUOS OBREROS DE SALTOS DEL NANSA EN RETIRO DE CURSILLOS
 Y por supuesto hoy sería impensable que cualquier empresa como esta fuese favoreciendo con tanta prodigalidad a sus trabajadores. En ese sentido esta si que fue muy beneficiosa para esos empleados, claro que también era una forma de sujeción, …pues haber quien era el guapo que protestaba con cualquier exigencia que la empresa les pedía.
Todo esto hace muchos años que ya es historia. Hoy el pez grande se ha comido al pequeño, son nuevos tiempos y nuevas demandas, hoy esta empresa seguro que sigue teniendo muy buenos beneficios, pero estos beneficios los pueblos por los que las centrales de Saltos del Nansa sigue transcurriendo no vemos ninguno, lo que consumimos lo pagamos bien pagado, y si antes a los padres fundadores cualquiera de los habitantes de la zona les conocíamos, aunque solo fuese por lo mucho que la transitaban, hoy a estos nuevos directivos son como los hijos que nacen in vitro ¡ nadie los conoce!
Pues nada mas he intentado hacer un recorrido ( en la medida de lo que yo he podido recabar, además de los muchos recuerdos que también pueda tener ) de unos tiempos que se nos fueron para siempre, fue un tiempo que como digo dio mucha vida y prosperidad a estos pueblos, y siempre deberíamos recordarlos con agradecimiento, pues como dice el refrán, ¡¡de bien nacidos es ser agradecidos.
               UN SALUDO DE MARI PÉREZ.  DE CELIS.   
    
                      PD: Como nota aclaratoria, diré, que la mayoría de las fotos de las construcciones de las centrales, pertenecen a las obras de la presa de La Palombera, en Celis, así como las de la casa central de este pueblo, por ser de las únicas a las que ha tenido acceso, lo cual se lo agradezco a Ramonín Cubero, actualménte jefe en estas centrales, otra foto muy interesante tambien la he encontrado de las obras de construcción de la casa central de La Lastra. Las demás, como las casas de Rozadío y Trascudia, son mucho mas actuales. Actualmente es muy dificil encontrar material para poder ilustrar mejor reportajes como este, pues no se si en algún lugar los tendrán pero yo no los he encontrado. Por ejemplo de los barracones donde estaban acuartelados los presos que trabajaron en esta obra, así como antiguos obreros que aquí vinieron en cuadrillas a la construcción de esta obra.
  
 


domingo, 11 de septiembre de 2016

SAN ROQUE Y UN RECUERDO A NUESTRAS FIESTAS



Hola amigos:


      Un año mas llegó y pasó nuestra fiesta de San Roque. Por muchos motivos esta fiesta se ha convertido en algo que es para los” celorios” como nuestra seña de identidad. San Roque, cierto es, que fue durante muchos años, como el hermano pobre de las fiestas en Celis.  Yo recuerdo desde siempre como la plaza mas importante del pueblo , se le llamó “Plaza de San Roque,”  también ha sido conocida como plaza de la fuente, por estar construida en ella hace años, la fuente donde todo el pueblo se surtía del agua para el uso diario en sus casas.
Hoy todo esto parece muy lejano, y sin embargo no lo es tanto, si recordamos que hace cuarenta y tantos años –mas o menos- en las casas del pueblo no había agua corriente, por eso la fuente de la plaza de San Roque era muy transitada, ella surtió durante generaciones, el agua tan necesaria a las familias de Celis, y por eso digo que San Roque, siempre ha estado muy presente entre nosotros, ¡pero por nada mas,! pues lo cierto es que el poco tiempo que le dedicamos a su fiesta, paso hace años bastante desapercibido, (como festejo propiamente dicho, se entiende)  
Por todo esto a San Roque nunca se le ha dejado de tener en cuenta en el pueblo donde es titular, lo que sí es cierto, es que nunca tuvo en sus lejanos años, una fiesta dedicada a el, a su advocación, esto si descontamos que durante unos años, siendo yo muy joven –casi una cría- se intentó, ( y durante unos pocos años, tres o cuatro, se consiguió) que gracias a la iniciativa de un grupo de muchachas del pueblo, esta fiesta se celebrase,  fue una bonita idea desde luego, pero no fue a mas.
 Cuando estas muchachas fueron faltando, por diversos motivos,… unas de casaron, otras marcharon fuera a trabajar… pues desapareció del todo,  además su celebración creo que ni siquiera se hacía en su plaza, se hacía en el salón del pasiego, que aunque no dejaba de ser el lugar del baile en el pueblo, al final solo tenía de novedad que en vez de el acostumbrado baile dominical con tocadiscos, ese día se encargaba una orquesta local, que la mayoría de los pocos años que la celebramos no nos permitía un desembolso mayor, con lo cual a veces casi habría sido preferible seguir  poniendo los buenos discos que Memes nos compraba cada año, pues estos eran muy modernos.

Como digo estos años que se intentó que la fiesta se siguiera celebrando, al final fracasó, no pudo ser, y este día fue pasando en nuestro pueblo sin pena ni gloria. Claro que había una celebración que ocupaba todas las energías de las gentes de nuestro pueblo, esta fue siempre la celebración del Patrón titular del Concejo de Celis, nuestro gran San Pedro.  Grande por muchas cosas, porque desde que recuerde la memoria de los mas viejos del lugar, siempre fue una fiesta  en la que todas las familias se reunían, para dicha celebración. Por esa fecha nadie podía faltar en las casas de sus padres, para la reunión mas importante del año

. Ya con muchos días de antelación en las casas del pueblo, la actividad era trepidante, se contabilizaban cuántos comensales acudirían, tanto en la comida como en la cena. Para la cena se solían dejar aquellos invitados que venían de los pueblos vecinos al baile de la tarde, pues así se quedaban a la verbena después de haber cenado con los hijos de la familia. Todos estos invitados  lo eran por los más  jóvenes de la casa, porque ellos también eran asimismo invitados en las diferentes fiestas de sus respectivos pueblos, los demás eran todos familiares.
Pero es que San Pedro lo tenía todo, empezando por la víspera con la salida de los chavales a la recogida de leña por las leñeras de los vecinos. ¡Esto a altas horas de la noche,! cuando estos vecinos ya se suponía que estaban dormidos como cestos, ( algo que no siempre sucedía así) y esto lo pudieron comprobar cuando el amo de las leñeras que iban a “asaltar” salían blandiendo las “cachabas” o las “ahijadas” y los ponían a correr con el consiguiente susto que encima se llevaban estos mozos. Claro que no se sabía que era mejor, porque los chavales al año siguiente se podían vengar y más tarde o más temprano, a aquellos que se resistían a dejarse coger la leña era de donde más acopio hacían, con lo cual algún año se llegó a un pacto de buena vecindad, y estas personas decidieron dejarles un apartado de leña suficiente para que no se viesen saqueados por los mozos por su tacañería.
Y así con las preparaciones para la gran comida, con el cocinado de algún cabrito, o lo que se terciase, con la elaboración del arroz con leche, que no podía faltar en cualquier mesa que se preciase, se llegaba a la hora de la misa. En esta, y a pesar de ser en la distante Iglesia del pueblo, nunca faltaron los muchos feligreses de los tres pueblos del Concejo, -además de sus barrios.- Era muy solemne,( por cierto hoy día lo sigue siendo) de otra manera…, pero es una preciosa misa, animada por la procesión del Santo en la que se le honra con las danzas de los “picayos” a cargo de los más jóvenes de los tres pueblos.
Todo esto es a modo explicativo para todas aquellas personas que no lo sepan, pues mucha gente joven esto no lo ha vivido, y también para los muchos nuevos visitantes y vecinos, que tenemos la suerte de contar entre nosotros. Ellos tienen que saber y conocer lo que fue hace años, y como se vivían las fiestas en nuestro pueblo. Y por supuesto , y de esto no habrá nunca ninguna duda, San Pedro, siempre de llevará la palma. Por eso para concluir, diré que las comidas en las casas de los vecinos del pueblo eran muy celebradas, estas se llenaban con los familiares llegados de los otros pueblos, y como ya digo, con los amigos de los más jóvenes.
 Por la tarde, y después de dejar todo recogido y más o menos dispuesto para la cena de la noche, se salía a disfrutar de los ratos de tertulia en los bares del pueblo a la espera de que la gran orquesta que siempre se contrataba para este día, diese sus primeros compases, y al son de la música el salón de Memes ( años antes de su suegro, Jesús, el pasiego) los cientos de personas que acudían a la gran fiesta de San Pedro llenasen, no solo el salón del baile, sino todo el recorrido de esa calle hasta la carretera.
 Años después, y ante la imposibilidad de bloquear las calles del pueblo, se optó por trasladar la fiesta al barrio de la Coterona, donde en la gran plaza de las antiguas escuelas hay lugar para un mayor esparcimiento. Ciertamente mucha mayor comodidad, pero yo siempre echare en falta los “San Pedros” del salón del pasiego.  Qué le vamos a hacer, la nostalgia de lo vivido en la juventud no se olvida fácilmente. Esto como digo es un poco a modo explicativo de lo que es nuestra fiesta mayor.        

Pero pasaron los años, y un día, a unas cuantas mujeres se nos ocurrió la idea de por qué no volver a celebrar la fiesta de el Patrón del pueblo, San Roque.  Por este tiempo, ya hacía años que también habían dejado de celebrarse otras dos fiestas que dejaron muy buen recuerdo entre la gente, una fue la del Corazón de Jesús, y otra la del Carmen. Por eso quiero dar un pequeño repaso a lo que fueron estas dos importantes celebraciones en nuestros pueblos. 
  Ésta del Carmen, bien es cierto, que su pertenencia era de las casas del Carmen, en el barrio de Arenas.   Estos barrios tienen en esa capilla, la imagen  que bajo la advocación de la Virgen del Carmelo, todos los años las gentes del Concejo de Celis, acudimos, bien por misas que se le dedican, o bien por el día de su celebración, que como todos sabemos es el 16 del mes de julio, pues siempre se le ha tenido a esta imagen muchísima devoción,  aunque para darle mas categoría, y que puedan acudir mas gentes que viven fuera, se celebra siempre el fin de semana siguiente. Esta conmemoración como digo se sigue celebrando, pero el baile con orquesta que costeaban los vecinos de estos barrios, así como el bar de Jandro, en la Coterona, a la salida de Celis, -donde precisamente se hacia el baile,-  hace muchos años que dejó de hacerse.   


 Hay que entender que con la continua despoblación de los pueblos- y mucho mas de estos pequeños barrios, - el coste que suponía mantener esta fiesta no salía a cuenta, pues a esto se añadía que los hijos de estas familias ya no tiraban tanto para estos barrios, ellos se criaron lejos de ellos, sus padres salieron a buscarse la vida en las capitales o núcleos importantes, y si regresaban algo al pueblo pues tampoco muchas veces coincidían con sus celebraciones, con lo cual esta fiesta se perdió, lo que desde luego fue una pena, pues nadie hizo nada por ayudarles a mantenerla.  El baile se celebraba en la bolera que Jandro, el dueño del bar, tenía frente a su casa, y de la que era propietario, y desde luego siempre fue una preciosa fiesta, que sin tener ni de lejos la categoría de la de San Pedro, si es cierto que acudían muchas gentes de los pueblos cercanos.
La del Corazón de Jesús, fue por otras causas, pero que también contribuyeron a que se perdiera. Siempre fue una bonita fiesta, mucho más religiosa que de diversión, pero en la que también había baile por la tarde. Por la mañana las procesiones, y los altares que cada vecino colocaba en algunos de sus barrios, alargaban la procesión hasta casi el medio día, no era una celebración de comidas especiales como la de San Pedro, pero por otra parte era de un gran lucimiento, pues los jóvenes participaban en esta procesión portando los diferentes estandartes, y en ella nunca faltaron voluntarios para llevarlos, también los niños que hacía poco habían hecho la primera comunión desfilaban con sus vestidos de comulgantes con cestos de flores.
 Y por supuesto dos o más sacerdotes con sus mejores galas, encabezaban el desfile en todo su recorrido por el pueblo. Aquí la culpa se le echó siempre al cura que había entonces en el pueblo, al cual el baile de la tarde le parecía algo bastante pagano para una celebración tan religiosa, eso unido a que el baile en aquel entonces se celebraba en medio del pueblo, frente a lo que  hoy es, (y era también entonces,) el barrio de la Portilla, delante de este bar y en medio de la carretera, no parecía muy del agrado del cura, el que se celebrase el baile en medio de la carretera,- esto hace casi sesenta años- no suponía ningún inconveniente, para los coches, pues  solo pasaba el viejo autobús que hacía el recorrido desde la estación de Pesues, hasta los pueblos de Polaciones, y poco más.  
 Eso fue lo que se comentó entonces, el caso fue que en esta fiesta dejo de celebrarse el baile de la tarde. Yo era muy pequeña entonces, creo que la última vez que me colocaron en uno de estos altares tendría unos diez años, y desde siempre, tanto yo como mis compañeras, participábamos en esta fiesta.  Cierto o no la prohibición, el caso es que esta fiesta también se fue perdiendo, y así sin que nadie pusiera remedio, nos fuimos quedando sin celebraciones.
Por eso el que después de tantos años volviese a celebrarse la fiesta del Patrón del pueblo, supuso una enorme alegría para todos los vecinos de Celis.  Esta iniciativa surgió de la forma más sencilla. Una tarde estábamos unas vecinas precisamente comentando la poca ilusión que había por parte de la juventud, de las celebraciones festivas.  ¡¡Tienen de todo comentamos!! Ahora tienen libertad para ir a cualquier parte, no como en nuestros tiempos que siempre teníamos las horas contadas.  Bueno así seguimos un rato mas, rememorando aquellas fiestas nuestras que tanto añorábamos, y de las que solo nos quedaba un nostálgico recuerdo. 
  Y de forma espontánea  comentamos que porque no podíamos volver hacer resurgir una muy nuestra, como podía ser la Del Patrón de nuestro pueblo. Esto,  como tantas otras iniciativas, parecía que solo se iba a quedar en eso,  sin embargo cuando lo propusimos al resto de las mujeres que más o menos  siempre nos juntábamos para la realización de cualquier cosa del pueblo  que necesitara de nuestra ayuda,- como la limpieza de los caminos… arreglo de los jardines, o limpieza del parque… -algo que desde hace unos años lo gestiona el Ayuntamiento,- pero que durante muchos años anteriores,  siempre lo hacíamos las mujeres del pueblo. 
También de los arreglos y limpieza de la Iglesia, o de su plaza… en fin no es cosa de alabarnos, pues eso, como digo fue hace ya unos cuantos años (tampoco demasiados.) Como digo cuando lo comentamos con el resto de las mujeres les pareció una buena idea. Éramos bastante más jóvenes, y teníamos ganas de que nuestro pueblo tuviese un resurgir, pues siempre fue un pueblo con mucha vida social… o fiestera,  para que no suene tan cursi.
Lo que sigue ya lo conocemos todos.  Creo que nunca una idea, que se comentó como algo de pasada, tuvo tan buena acogida desde su comienzo. Es una celebración en la que hemos participado todo el pueblo desde el primer año, por eso es tan especial. Solo destacaré, para que este relato no se alargue demasiado, la gran colaboración que, desde Concesina en los primeros años, dejando que su casa fuera donde toda la gente llevase las tortillas, los pinchos, y todo aquello en que colaboraban todas las personas que ayudaron a su celebración… hasta el último vecino que quiso participar en esta celebración.
Porque lo que si teníamos claro desde el primer año,- y de ello se habló desde un principio,- era que esta fiesta era del pueblo, era del Santo de nuestro pueblo, pero para todos nosotros , y todos los que nos quisieran acompañar. Por eso con la confianza que,- yo por lo menos,- siempre he tenido en mis vecinos, les propusimos que colaborasen con algo de dinero, lo que ellos considerasen oportuno, pero de forma voluntaria, desde luego, se les explicó lo que queríamos hacer, y era que ese día todos nos reuniésemos después de celebrada la misa en honor al Santo, en la plaza que lleva su nombre, justo debajo de la Iglesia, y allí con todo lo que de comida y demás, los vecinos pudiesen aportar, mas una gran barbacoa que los muchachos del pueblo se comprometieron a realizar, nadie que lo quisiera se quedase sin comer en la gran comida comunal. Bueno cuando hablo de muchachos, tengo que decir que alguno ya pasaba de largo por esa etapa, claro que la juventud está en el corazón y no en el físico. 

Así que con las aportaciones de dinero se compró todo lo necesario, se contrató una orquesta móvil, unos piteros … así como algún cantante para por la tarde, antes de que empezase el baile… El primer año todo fue como un poco de prueba, nadie sabía cómo nos las arreglaríamos, pero lo cierto es que esta fiesta fue un éxito desde entonces. Un éxito que ha ido a mas cada año, los dos primeros seguimos trajinándolo todo desde casa de Concesina, por ser una persona de gran voluntad, y tener su casa justo al lado de la Iglesia. Pero llegó un momento que esta se nos quedó pequeña para todo lo que se fue incrementando.
 Así que un día le pedimos a Bando,( otro vecino cercano,) si nos dejaría hacer estos preparativos en la estupenda cuadra que tiene justo al lado de la plaza, y con gran sorpresa nuestra, no solo nos la dejó, sino que estuvo encantado con la idea. La cuadra ya no la tenía en servicio.  Como podréis comprobar por las fotos, no podríamos tener mejor lugar para todo lo que se trabaja desde primeras horas de la mañana el día del Santo. 
  También con los años, y dado el calor inclemente que, solemos tener por esa fecha, se decidió trasladar el reparto de la comida al cercano parque que por suerte tenemos en el pueblo, y en él, con las sombras de los grandes árboles, y las mesas y sillas para la gente que más lo necesite, transcurre la hora de la comida, dejando libre la plaza de la Iglesia para los juegos infantiles programados para la tarde, siendo el lugar también preferente para la instalación de un bar, que ayuda a pasar el día en animada tertulia de todos los vecinos y parroquianos.

Para completar el relato, diré que además de la comida, por la noche se sirve otra abundante barbacoa, completada con los pinchos sobrantes de la comida del mediodía, y ya de madrugada un estupendo chocolate con corbatas y pastas, para completar una celebración que todos aquellos que la han vivido, solo esperan volver al año siguiente. Ese será siempre nuestro mayor orgullo.
Pues nada mas, espero que disfrutéis de la lectura de este reportaje, que, -a los que no lo sepan,- les ayude a conocer un poco los orígenes de nuestra fiesta más entrañable, y al mismo tiempo, sepan un poco más de las celebraciones, -pasadas y presentes,- de nuestro pueblo.  Y  junto a él, las fotos que Pepi, con tan buen tino, y tanta gracia nos consigue con su cámara.  Espero que os guste.
                  UN  SALUDO  DE  MARY  PÉREZ.   DE CELIS